martes, 18 de junio de 2019

REFLEXIONES ANTE LOS COMENTARIOS SURGIDOS EN EL GREMIO DE ZURCIDORES DEL CORAZÓN.

En lo material está de moda el reciclar las bolsas, cuando vas al super, reutilizando una y otra vez las de plástico, que ellos mismos nos enseñaron a usar y tirar, al igual que los recipientes de vidrio, calcetines u otras cosas que antaño reutilizábamos, gracias a traperos, chatarreros, zurcidores, remendones y otros colaboradores. Pensábamos que éramos pobres y miserables, herederos de las penurias de la guerra. No sabíamos que éramos verdes, y por eso, al reciclar le llamábamos aprovechar.

En lo psicológico también hay modas de reconversión, como el "soltar lastre de emociones y sentimientos", para llegar a "ser uno mismo", no depender de nadie, y gozar de una libertad que supuestamente no teníamos antes... y claro, El Gremio de Zurcidores del Corazón se queja y dicen que la sociedad no cuenta con ellos, porque en lo que a corazones se refiere, nos olvidamos de zurcir, cuidar y mimar, cuando las cosas se complican, soltando lastre afectivo para distanciarnos con mayor agilidad de una  situación difícil y "ser uno mismo".

También es cierto, que no todo vale, y el Gremio de Zurcidores del Corazón se niega a zurcir cualquier corazón, que a consecuencia de una situación afectiva complicada, haya pasado antes por el cardiólogo, traumatólogo o cualquier otro tipo de urgencia sanitaria.

viernes, 7 de junio de 2019

DESCAMISADOS, DESDENTADOS E INDIGENTES.

Según mis avanzadas investigaciones sociológicas, he confirmado con gran sorpresa, que las tribus urbanas llamadas "desdentados" y "descamisados", son consecuencia de la descapitalización de un grupo residual, de la clase media española en extinción, a manos de banqueros y otros patriotas. No solo por lo que implica el hecho, de que al no tener dinero para ir al dentista, tu dentadura se sienta mal conservada, sino que la propia falta de libertad de acción por la falta de Euros, generan los nuevos estatus clasistas de la gloriosa era que vivimos.

Estas son parte de mis investigaciones:

Individuo 1.: Mujer monoparental, con ingresos parciales a tiempo total. Tiene un coche con los frenos algo "justitos", por lo que si no los arregla con algún ingreso extra en breve y antes de pasar la ITV, tendrá facilidad para pegarse un buen hostión, por lo que se convertirá en "Desdentada.

Individuo 2.: Hombre en estado bancario no conveniente. No tiene dinero para comprarse unos zapatos nuevos y a su calzado habitual, se le están despegando las puntas de las mediasuelas, por excesivo kilometraje… y tiene previsto en breve, darse un tropezón al subir un bordillo. Se convertirá en "Desdentado".

Individuo 3.: Está adelgazando desmesuradamente a causa de sus problemas. Sus pantalones ignoran su cintura y bajan. A su vez, su camisa ignora a sus pantalones y los sobrevuela, generando a la sociedad un "Descamisado".

Individuo 4.: Sujeto mal alimentado a consecuencia de un regalo bienintencionado, realizado por un pariente patatero de la llanada alavesa. Lleva un mes comiendo patatas cocidas, por lo que engorda sin cesar a la vez que empalurdece. Sus pantalones no encuentran la altura indicada al encontrarse con grandes pliegues abdominales. Su camisa, tampoco encuentra el diseño pretendido por el fabricante. La misma camisa también tiene problemas en que ojales coincidan con botones a la altura del ombligo. Consecuencia: "Descamisado".

Tengo mas casos investigados, pero como podrás ver siempre llegamos al mismo final, mientras que la gente a las que económicamente les va bien, nos muestra y restriega sus imágenes glamurosas. Nivel conseguido a base de las aportaciones  y el aprovechamiento de innumerables "descamisados" y "desdentados".

Mientras quienes se enriquecen, hacen desaparecer las clases medias e intentan entretenernos manipulando a patriotas y estómagos agradecidos, haciéndonos ver que nuestros problemas son las banderas y los símbolos caducos.

¿Conoces algún caso de futuro "desdentado"?

sábado, 25 de mayo de 2019

¡ QUE CARO ES SER POBRE !

Desde mi indigencia, observo la ayuda generalizada de Bancos (algunos, anteriormente llamados Caixa) a vivir con dignidad la pobreza. No solo prestan sus habitáculos, donde albergan sus cajeros automáticos, sino que los mantienen limpios y calientes para que indigentes de todo tipo puedan dormir en ellos, durante las noches del crudo invierno.

Nos ayudan, en nuestra miseria, con los pagos aplazados de las tarjetas de crédito y con sus microcréditos rápidos, que mediante un ligero "click" te lo conceden, sin preguntar si eres hambriento, ludópata o simplemente quieres comprar los libros de texto de tus niños, integrados en una educación obligatoria y gratuita.

Naturalmente el Departamento de Gestión de Pobres de los Bancos de España, nos facilitan estos microcréditos con un TAE aproximado del 30% (28,33%, para ser exactos), mientras presumen públicamente de la "Obra Social" de tal o cual Banco. Es lógico, dicen sus representantes, que éste tipo de crédito es caro, ya que tiene gran una morosidad, por lo que es frecuente pedir otro microcrédito para pagar el primero y así sucesivamente, interpreto yo.

Y me hace recordar lo que los curas del colegio nos contaban, de como Jesucristo expulsó a los prestamistas del templo, por usureros y que entonces la usura era un pecado de los gordos... y nosotros, casi 2000 años después de que ocurriera eso (si es que ocurrió), como hemos sido obedientes a "Papá Estado", aborregados y sumisos, hemos sido partícipes, queramos o no, en el rescate de la Banca Española.

Hoy una vez mas, he acudido al Banco y el bancario que me ha atendido, quiere darme instrucciones para que realice mis modestas operaciones en el cajero automático, dice que no pueden dedicar tiempo a ese tipo de cosas... y yo, mientras intenta darme órdenes, aprovecho para comentarle, que los intereses que cobran por mis microcréditos son literalmente considerados como usura, y que por lo tanto, deben entender, que Bancos, banqueros y bancarios, merecen el rechazo social por usureros.

lunes, 13 de mayo de 2019

EL MEQUETREFE.

"Le faltaba una papatina para hacer el kilo", no es que utilizara su cabeza únicamente como separador de orejas, sino que todavía no había estrenado su inteligencia. Se creía un líder natural y no lo era. Su falsa y mecánica sonrisa le delataba. Pretendía hacer creer que se rebajaba a hablar contigo rebosando simpatía y falsa modestia, similar a la de un miembro de "La Obra" parodiando a su monseñor, impartiendo afectos fingidos a diestra y siniestra. Nuestros nombres figuraban en su cuaderno azul, en la lista de gente que le importábamos una mierda. Le llamaban el mequetrefe.


miércoles, 10 de abril de 2019

RENTABILIDAD Y VERGÜENZA.

A los empleados de esta sucursal les ha sentado fatal la noticia. Tras años de exposición de sonrisas ante la vecindad, con el fin de convencerles de que esa oficina bancaria era su oficina de barrio, donde el trato personal que mira por sus inversiones, están garantizados. Pero hace escasos días, la junta directiva ha decidido, desde su representativa sala de reuniones a cientos de kilómetros de aquí, cerrar esta oficina al no obtener la rentabilidad deseada. Ayer mismo, colgaron en el escaparate el cartel de "se vende" y los empleados ya no han acudido a esa oficina.

A Doro también le ha sentado fatal la noticia, por eso intento consolarle caminando bajo la lluvia. Esta noche nuestro banco habitual, nos deja por segunda vez en la calle. Ni Doro ni yo, podremos dormir en nuestro cajero automático habitual, después de años de pacifica ocupación nocturna.

Tras la crisis humillante que a tantos no ha hundido, sigue lloviendo y mientras nuestros usureros oficiales se preocupan en aumentar la rentabilidad de sus inversiones, nuestros políticos ególatras y charlatanes engominados nos hablan de banderas.

miércoles, 3 de abril de 2019

CHOCOLATE AMARGO.

Como todas las noches, después de cenar, nos sentamos en nuestro sofá ante la televisión. Es nuestro momento relax, vemos las noticias, hablamos. En alguna extraña ocasión, uno de nosotros compra una tableta de chocolate amargo y lo guardamos en el frigorífico. Entonces, como si fuéramos niños e hiciéramos algo mal, nos repartimos un trocito de chocolate frío y crujiente y lo comemos despacio, saboreándolo como si hiciéramos una travesura. Sabemos que el chocolate, aunque sea amargo, engorda, e incluso dicen que puede crear adicción y por eso es muy de vez en cuando, cuando lo hacemos.

Hoy ha sido una noche especial. Ella se ha levantado del sofá y sin decir nada, a hurtadillas, ha cogido un trozo de chocolate, se ha vuelto a sentar y se lo ha comido disimulando para que no me de cuenta, y por supuesto no me ha ofrecido. Me he sentido tan mal que no le he dicho nada. He sentido vergüenza ajena. Yo nunca lo hubiera hecho. Al cabo de un rato, como quien no quiere la cosa, se ha vuelto a levantar, ha ido a la cocina y ha vuelto a coger otro trozo de chocolate, amargo y crujiente, como a mi me gusta y se lo ha comido de igual forma que la vez anterior. Cuando me he ido a la cama no había rastro de chocolate, ni papel de plata, ni envoltorio por sitio alguno... y pienso en quien no es capaz de compartir una tableta de chocolate contigo ¿Cómo va a compartir una vida?



viernes, 29 de marzo de 2019

AMANECER DE UN PERROFLAUTA.


"Decíamos ayer"(*)… que la vida me sonreía. Hoy veo amanecer y desde mi rincón de Perroflauta, compruebo que me sigue sonriendo. Es cierto que cambié de vecinos, de ambulatorio y de oficina de paro. Es cierto que desde mi "zulo" nunca dejé de oír croar a las ranas desde su lejana charca. También es cierto que mis "majaderos guatxap" chorrean sentimientos desde el Mediterráneo o allá donde estén.

… Y mientras hago éstas reflexiones, observo desde mi ventana como sale el sol y lo hago con cierto descaro, no vaya a ser que algún político engominado, banquero o usurero haya madrugado y al verme disfrutar de este momento, pase mal rato al no saber en que concepto cobrármelo. Que se enteren los poderosos, de momento, "El sol sale para todos".

(*) Dijo Fray Luis de León, en su primer día de clase, tras su puesta en libertad.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Un café solo en la cafetería de la esquina.

La pareja de novios se puso junto a mí ante la barra de la cafetería. Ella pidió por los dos: Un café con leche y una taza de chocolate. La camarera les advierte que tengan precaución al cogerlo, porque que el chocolate está muy caliente. Él se sienta sonriente en una de las mesas libres. Lleva un paquete en la mano. Ella también sonríe, paga las dos consumiciones y hace dos viajes, el primero con el café con leche para él y el segundo viaje con extrema precaución la taza de chocolate para ella.

Desde la mesa, el chaval observa la escena sonriente, disfrutando y esperando su llegada a la mesa. Cuando están los dos sentados, el "indudablemente enamorado" le saca un paquete a su, también "sin duda enamorada" y espera que descubra lo que hay dentro.

Ella está nerviosa y con una cara de felicidad indescriptible saca de su interior una camiseta, que la extiende para verla mejor. Él la mira feliz. El universo les pertenece en ese momento... “No puede haber nadie en este mundo tan feliz”.  

El hecho es real y ocurre en Vitoria, en una cafetería que hace esquina donde a veces desayuno. La pareja, con Síndrome de Down, desborda felicidad. Mientras yo, acabo mi “café solo” y verdaderamente solo, me siento ñoño, me emociono al verlos, pago mi café a la camarera en silencio y sin apenas mirarla salgo a la calle respirando fuerte, meditando lo difícil que hacemos lo aparentemente sencillo como es el querer.

martes, 13 de septiembre de 2016

... Y le creció el ombligo.

"Tras ser infeliz toda su vida por querer tener un final feliz", le ocurrió un fenómeno de esos que solo pasa al amigo de un amigo. Le pudo haber crecido la nariz e incluso las orejas, que dicen que crecen con la edad, pero le creció el ombligo, le creció tanto que parecía una ensaimada de Mallorca. Sentía tal orgullo por ello, que se lo miraba constantemente, día a día, minuto a minuto... y mientras le iba creciendo, se sentaba con ínfulas en su sillón, donde planificaba, organizaba, registraba, contabilizaba y transmitía las decisiones como si de un puesto de mando estratégico se tratara, mientras chistaba o carraspeaba al aire para sugerir las órdenes a los ausentes que habitualmente compartían su soledad, junto al afónico Pepito Grillo y el incansable Peter Pan, que desde lo alto se acostumbró a la escena... 

Porque la soledad le había seleccionado los recuerdos, y había incinerado los entorpecedores montones de basura nostálgica que la vida había acumulado en su corazón, y había purificado, magnificado y eternizado los otros, los más amargos...” (Gabriel García Márquez).

domingo, 24 de julio de 2016

La "reinstauración" del encanto.

“Para mi próximo truco, necesito que me beses y haré aparecer mágicamente mariposas en el estómago”.  Pablo Neruda.

Él era optimista, aunque estaba convencido de que el Mundo no era más que una jodida mierda y que no lo cambiarían ni engominados ni encoletados. Por otra parte, en lo referente a los afectos y emociones, había guardado lágrimas y  caricias en el congelador a la espera de poder usarlas más adelante, aun sabiendo que estaban a punto de caducar. Sus círculos personales afectivos y desafectivos se empeñaban en hacerle creer que la vida no era más que un lluvioso Lunes, de cielo gris perpetuo, algo similar a un gris institucional
en funciones. El desencanto se había acomodado. Desde hacía tiempo, la suerte no paraba en su portal.

No creía en brujerías, si bien era cierto que en el interior de su congelador había introducido algunos papeles con nombres de políticos y de amores no correspondidos... por si acaso. Tampoco creía en hechizos, ni pócimas... pero cuando la vio a ella, tan dulce, en la terraza del bar, repasó mentalmente sus apuntes de Acción Poética y aprovechando su voz baja en la penumbra de la calle Mayor, le dijo acercándose a su oído: “Si crees en mi magia, déjame besarte en los labios y haré que te aparezcan mariposas en el estómago” y por arte de magia, se "reinstauró" el encanto.


sábado, 2 de julio de 2016

Anselmo Angosto era un estrecho.

A Anselmo Angosto, la vida le había hecho aprender que para conseguir la felicidad había que tener unos principios claros y contundentes. La felicidad no se conseguía únicamente comprando perdices y comiéndolas a diario, ya que esto podía hacer caer en la monotonía y el aburguesamiento.

Anselmo era un hombre de mente estrecha, conseguida tras generaciones, seguramente de ahí su apellido. Por eso le gustaba usar pantalones pitillo, pasear por calles angostas, dormir con su chica en cama pequeña o empaparse con el “txirimiri” bajo un mismo paraguas. Todo ello formaba parte de su manual de felicidad. A sentimientos apretados, distancias mínimas.

Tenía claro que en toda relación de pareja no debía de haber distanciamientos, por eso, al pasear con ella por el callejón de San Andrés, no le quedó más remedio que besarla. Ella era cóncava, él era convexo, la calle era estrecha. 

martes, 24 de mayo de 2016

Cosas bonitas que hubo.

Tras lustros de amor y desamor, la historia se acabó. Ella partió hacia su norte y él hacia la nada, reflexionando si las soledades conseguidas, eran el elevado precio que tuvieron que pagar por ambas libertades. Él la quiso, a su manera, la única que sabía, la quiso como a nadie. Ella, sin duda, a veces también lo hizo. Pero el orgullo y el amor nunca se llevaron bien, porque son incompatibles y discordantes. El uno es la antesala de la soledad, mientras el otro genera sinergias imbatibles.

Él no se lo creía, pero aceptó su escozor como el precio de las cosas bonitas que hubo. Mientras, tumbado en el diván, su psicóloga argentina le repetía una y otra vez, que era un hombre afortunado y que la vida le había sido generosa al brindarle una nueva oportunidad para vivirla. Así que, como la suerte le sonreía e indicaba, cambió de vecinos, de oficina de paro, de ambulatorio y...  hasta de supermercado.

También era realmente afortunado, al poder compartir su dicha entre familiares y amigos. Tanto unos como otros, mostraron su apoyo integro e incondicional... aun conociéndole.

sábado, 30 de enero de 2016

Ante el espejo.

"¿Que haces por estos parajes?
-Pasear.
¿Pasear?
-En las nubes.
Pues bienvenido a la Tierra."  (Pelicula: Un paseo por las Nubes)

Desde que dejé de fumar, victima de atrevidos métodos alternativos, tengo agradables y extrañas sensaciones. No me veo los pies y además tengo la impresión de pasear entre las nubes, mientras me vienen recuerdos a la cabeza, vivencias recientes o fantasías que me llegan a sorprender a mi misma... Sueño, imagino, reorganizo mis ideas, mis pensamientos e incluso mis sentimientos. A veces dudo hasta de mi misma, pero mi cuerpo siente como nunca sintió. Tan preocupada me tengo, que me he acercado a Ikea y he comprado un espejo estrecho y alto, para apoyar en la pared de mi habitación, con intención de verme de cuerpo entero, en pie o sentada. 

Ante el espejo, que dicen que es símbolo de la prudencia y que ésta a su vez, es consecuencia de la experiencia, me he visto los pies y me he redescubierto. Hoy he comprendido porqué me siento flotando mientras paseo entre las nubes y sospecho que posiblemente también pueda caminar sobre las aguas. La razón es sencilla. Soy una diosa, soy la "Venus del Espejo".

jueves, 30 de julio de 2015

Indalecio Bocanegra: Terrorista sentimental.

Indalecio Bocanegra, era un terrorista sentimental, ya que concluía sus actos afectivos explosionando de forma inesperada, causando efectos destructivos en la empatía de quienes le rodeaban. Una vez comenzada la primera detonación sentimental, la consecuencia era una mera demostración física, en que el efecto simpático hacía responder de la misma forma a todos los cuerpos cercanos, induciendo al mismo comportamiento explosivo que generaba Indalecio.

Su cardiólogo le recetó que se zurciera el corazón y así lo hizo, pero cuando elevaba su presión arterial los efluvios sentimentales le rezumaban etéreamente. Después ponía empeño en limpiar los efluvios, que suponía que, se quedaban impregnados en paredes, muebles y alfombras de su casa y para eliminarlos usaba el trapo de toda la vida y un "electroplumero" que compró en el "chino" del barrio.

Un día estando Indalecio en la sala de espera del médico del corazón, oyó a un paciente orador activo, que le contaba a otro paciente sufridor pasivo, que en su casa quitaba sus efluvios con una barredora aspiradora inalámbrica, ya que no era necesario realizar el despliegue logístico que suponía la aspiradora tradicional y que en cualquier momento la utilizaba para todos sus desechos internos, tras una comida, un encuentro o cualquier otro contacto esporádico.


Indalecio Bocanegra, ha finalizado un master en aspiradoras inalámbricas y mientras se concentra en sus pensamientos envuelto en su domótico ruido, piensa en su cardiólogo y en su corazón zurcido.

viernes, 22 de mayo de 2015

Almas vencidas, noches perdidas.

"Almas vencidas, noches perdidas, ... amor, celos, cenizas y lumbre, dolor y pecado, todo eso existe, todo eso es triste, todo eso es... ¿la vida?

A Saturnino Buendía se le habían cagado las hadas, además de la conjunción planetaria que se había dispuesto de tal forma que le jodía la vida. Saturnino era consciente que de un tiempo a esta parte, ni un solo día, el sol había salido de manera que le hiciera honor a su apellido. Pensó de todo, incluso quitarse de en medio para no estorbar, pero tras largos razonamientos, decidió seguir adelante, con la cabeza alta, pasase lo que pasase. Ni el excremento mas diarreico de hada alguna podría amagarle la vida, que consideraba que no era un cumulo tristezas y melancolía... Solo o acompañado, tan solo quería salir del pozo, sin arrastrar a nadie al fondo. Cuestión de paciencia, convicción y fortaleza mental, que dosificaba concienzudamente mientras destierra el "quepenamedoy". Disfrutaría de la vida si o si.

Mientras tanto Mariano seguía durmiendo, como siempre con su corona de laurel que sus amigos le compraron en un chino. Ya estaba su imagen ajada, tanto las hojas de plástico de su laurel, como su pelo teñido de camomila, pero cuando se miraba ante su espejo a modo de madrastrona de Cenicienta, éste no le devolvía la realidad, igual que su camarilla de amigos y cortesanos, quienes le reían sus gracias a cambio de regalías. 

Son las 5.30 de la mañana, hace un frío que jode, dicen que es bueno para el cutis. Saturnino Buendía se dispone a asearse, para ello se mira ante el reflejo que le devuelve la gruesa luna desde el interior de su cajero automático, retira los cartones del suelo y se dispone a salir a la calle, no sin antes miccionar en la esquina mas oscura del habitáculo del banco que le quitó el piso, espantó a su mujer con sus hijos y le quiso hundir en la miseria.


viernes, 3 de abril de 2015

"Rompimiento de gloria".

Los destellos del viejo Land Rover de la Guardia Civil se aproximaban al pueblo por la estrecha carretera. Sus rayos azulados y blanquecinos hicieron creer a algunos devotos, que se trataba de un “Rompimiento de Gloria” en aquella fría noche se Semana Santa, pero era imposible, porque era noche de luna llena y el cielo estaba totalmente estrellado.

El accidente había ocurrido de una forma extraña, solo quedaron en pie el capataz y sus dos ayudantes, ellos habían caído bajo el paso de La Pasión de Cristo, las imágenes habían sepultado a la totalidad de los costaleros de la cofradía. Algunos pensaron que podía ser un castigo divino a consecuencia de los excesos festivos que celebraban los costaleros cada Semana Santa al realizar los preparativos, eso si, en plena hermandad y camaradería.

Todo ocurrió cuando el cornetín de órdenes de la Banda de Tambores y Cornetas de las Juventudes Engominadas del pueblo, dio la orden para empezar a tocar la marcha fúnebre indicada. En ese momento los costaleros, de inmediato cayeron sepultados por aquella adorada imaginería.

Investigaciones concienzudas del C.S.I. (Centro Superior de Inteligencia), pensaron que todo esto no hubiera ocurrido si “El Pepeíllo”, no hubiera hecho patente su incontinencia verbal. Tras tomar unos vinos y en plena exaltación de la amistad, había confesado entre los costaleros de su hermandad, que cada año, en la procesión, al oír la orden de la corneta de la banda de música para interpretar la marcha, encogía los pies y se quedaba colgando de la “trabajadera” siendo balanceado a ritmo de los pasos del resto de los compañeros capirotes. Al parecer, en la procesión de éste año, “El Pepeíllo”, no fue el único que pensó, que al igual que en la política de los engominados, el peso de uno, no se notaría mientras contaba que lo iban a soportar el resto de hermanos cofrades.

sábado, 7 de marzo de 2015

Reflexiones sobre la bradipsíquia de las ranas en primavera.

Es cierto que Demóstenes Buendía era un ser “espirituado”, en el que la madre naturaleza había puesto todo su empeño en rozar los límites de la perfección. Desde su mas tierna infancia, había sido envidiado por aquellas ranas bradipsíquicas de aquella charca. Ellas se mantenían un silencio constante, en la distancia, hasta que una de ellas daba la nota y el resto del colectivo se unía a croar. Este hecho sucedía varias veces al día. Además, el cieno de aquellos barros y aquellas aguas, tenían el don de cegarlas a todas por igual y hacerlas ranas de lidia, de similar opinión, que entraban al trapo a la menor provocación.

Con el tiempo Demóstenes adquiríó el conocimiento de las artes, de la música y de las letras, despuntando en la charca por su oratoria y dialéctica sin respuesta, ya que aquellas ranas solo croaban y croaban, bien a viva voz o por “Whatsapp”, que también dominaban. Conocían los "emoticónos" a la perfección, y se daban besos, aplausos, guiños y otras cuantas florituras a la menor oportunidad.

Tanto “wathsapeo” tenían las ranas, que su dedo pulgar, por todos sabidos muy desarrollado, les creció tanto, que apenas podían sacarse las mucosidades de sus fosas nasales, limitando su uso al musical toque del timbre de la bicicleta, hacer autoestop y plasmar su huella dactilar en aquellos sitios donde lo requería la burocracia.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Demasiado ocupada para sentir.

Cecilia estaba demasiado ocupada para sentir. Bajo el "txirimiri" algunas parejas aprovechaban para pasear por la playa, muy arrimados, bajo el paraguas o para besarse de forma romántica tras las ventanas de su habitación. Había parejas que al no tener paraguas tan solo compartían sonrisas y lluvia, disfrutando por el malecón. Ella no sentía esa necesidad y cuando llovía corría para meter la ropa del tendedero. Sin duda era la mujer pragmática. Su paraguas solo servía para no mojarse, su cama para dormir.

martes, 3 de febrero de 2015

El cardiólogo le recetó zurcir el corazón.

El cardiólogo le recetó zurcir el corazón, porque lo tenía hecho trizas, "los dentros" le rezumaban bajo el pecho y le producían gran dolor. A Avelino le ofrecieron un pegamento, con el que habían pegado hasta las mismísimas barbas de Tutankhamon, pero no le pareció adecuado, pues el tratamiento escocía. Por eso acudió a un zapatero remendón de plena confianza, quien le dio unas puntadas con el mejor cordón de cuero recio que tenía en ese momento, pero no pudo quitarle el dolor.

Semanas mas tarde, en la cola del supermercado Avelino conoció a una experta costurera, especializada en reparaciones de prendas de interés histórico y zurcidos de calcetines desparejados. Ella tenía unos expresivos ojos azules, mirada profunda, pelo corto, rubio y bien cuidado, pero sus remiendos, aunque expertos, tampoco hicieron cicatrizar sus heridas y el dolor bajo el pecho se hacía crónico.

Las circunstancias le hicieron volver a tomar las pócimas de siempre, bajo los conjuros de vieja preñada, las babas de sapo y las ancas de rana, hicieron que algo mejorara cada semana y bebiendo a pequeños sorbos la caliente "queimada" renovó con esperanza su conjuro de felicidad inalcanzable, que renovaba año tras año, desde el día en que la conoció. 

jueves, 22 de enero de 2015

Peperos de tinte o de gomina, socialistas de caviar o de sardina, politólogos despeinados y gente de izquierdas de toda la vida.

Hace años supo del riesgo que corría, como consecuencia de la inseguridad que había paseando por la playa de La Concha en San Sebastián o por la orilla de la Ría de Bilbao a los pies del atrevido Guggenheim. También le gustaba el fútbol, pero dejó de acudir a él, cuando sucedió el asesinato junto al estadio a manos de enfermizos forofos. Ahora, dudaba de ir de rebajas a su centro comercial favorito, ya que le habían pasado un Whatsapp  sugiriendo que la seguridad en determinados sitios no estaba garantizada ante rebrotes fanáticos de diferentes pensamientos.

Eulalia seguía atemorizada mientras reenviaba los mensajes que por el Whatsapp circulaban entre su circulo de amistades, que aunque a ella no le parecía, disfrutaban de una extraña forma morbosa, pretendiendo contagiar el miedo de forma vírica con la coletilla final de "pásalo"

Yo de momento, estoy intentando enterarme entre psicólogos, policías, trabajadores, parados, jubilados, peperos de tinte o gomina, socialistas de caviar o de sardina, perroflautas,  politólogos despeinados y gentes de izquierdas de toda la vida . ¿Que explicaciones e intereses existen en crear, enviar y reenviar esos mensajes con intención de meternos miedo al cuerpo?


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